En el mundo hay plegarias de resignacion en favor de un angelito que en realidad no existe y se multiplican imagenes del niño alado o con globos además de acompañado de otros dos o tres en la playa que los cobija inertes; de diferentes formas se lucra con la instantánea, como si fuera un caso excepcional y no emblemático de un drama cotidiano.
Sugiero que no viajemos hasta Siria (bueno, es un decir, porque toda esta tristeza se expresa frente a la computadora). No vayamos tan lejos, reitero, para expiar las culpas de la inacción repartiendo bendiciones y loas. Por ejemplo registremos el exhorto del Senado al INEGI para que el Instituto tenga un registro certero de la cantidad de huérfanos que hay en México; eso ocurrió el 22 de octubre de 2013.
Disculpen ustedes que no les comparta fotografías de esto, pero el cálculo que se hizo en tal fecha fue que existen en nuestro país un millón 600 mil niños y niñas huérfanos y que México ocupa en ese rubro el segundo lugar en América Latina, despues de Brasil. Como es posible que los datos digan poco y en ausencia de instantáneas, quizá valga la pena recordar que en julio del año pasado hubo un operativo importante en Zamora, Michoacán para rescatar a 84 niños que vivían en las condiciones más indignantes. Se les daba comida en descomposición y se les hacía trabajar en la calle en beneficio de una señora que se llama Rosa del Carmen Verduzco quien, en cosa de horas, fue liberada por las autoridades porque se consideró que era inimputable por su deterioro físico y mental.
Solo menciono de pasada que esa criminal fue defendida por 25 intelectuales y escritores en México quienes, por cierto, hasta la fecha, no han reconocido su equivocación más que en balbuceos (vamos, en privado). Resalto que de acuerdo con cálculos de la PGR, desde que esa señora creó su albergue, en1947, hasta la fecha, estuvieron ahí aproximadamente 4 mil niños. Los testimoniois que conocimos entonces fueron conmovedores, incluso la BBC hizo un recuento que tituló “Mamá Rosa, la mujer detrás del albergue del horror en México”. Más aún, dentro de los rituales a los que somos dados los seres humanos, este año volvimos a condenar los hechos, en la Cámara de Diputados se pidió un informe detallado sobre la salud de aquella criminal y junto con todo ello volvimos a conocer otros testimonios desgarradores; apenas puedo entender que Rosa del Carmen Verduzco esté al frente de un albergue en la actualidad.
Hace unas horas leí que existe una iniciativa para que México refugie a 10 mil sirios, desde luego que simpatizo con la iniciativa, aunque junto con ello creo que valdría mucho la pena que reparemos en los cientos de miles de huérfanos que hay en nuestro país, que revisemos a quiénes podemos ayudar y cómo, sobre la base de una exigencia al estado Mexicano para que se haga cargo de todo ello. Si no lo hacemos, creo que no nos van a alcanzar ni las fotos ni las alitas ni las bendiciones para catalogar a esos niños y niñas olvidados, despreciados y maltratados.
