En el último año hemos visto como la tecnología está sumamente enfocada en el desarrollo de sistemas con inteligencia artificial, seguramente por su gran capacidad de aprendizaje y análisis de datos de manera rápida y eficiente, sin embargo, como consumidores nos quedamos en la idea que es algo que veremos solamente en nuestro entorno diario.
Así, los vehículos autónomos inteligentes de los que “tanto hemos estado escuchando” no solo los veremos en las calles, sino que son parte importante de los lugares que frecuentamos como un aeropuerto, una fábrica, un hospital o cualquier sitio que requiera del apoyo de un robot con sensores para que, de forma colaborativa con el ser humano, realice tareas que pueden ser peligrosas o bien tediosas para una persona.
Ahí es donde aparecen los robots autónomos, que con su tecnología AIV (Artificial Intelligence Vehicule), sensores láser, scanner frontales, laterales, y un bumper trasero que amortigua el efecto de golpes, entran al quite con los seres humanos. Sus cualidades sensoriales con ruedas motrices crean una guía para darle control sobre los movimientos que debe realizar; tienen una arquitectura de software que facilita el diseño de procesos en industrias que requieren de automatización como son las de alimentos y bebidas, automotriz, electrónica, entre muchas otras.
En función de lo que va encontrando en su camino, va trazando una ruta segura, eficaz y productiva que se adapta a una gran variedad de aplicaciones y tipos de cargas, para facilitar flujos de trabajo de manera flexible, reduciendo accidentes hasta eliminarlos, además de ahorrar tiempo y dinero en las operaciones de cualquier industria.
Para que veas lo geniales que pueden ser, te dejo aquí este video:
No hay tiempo que perder
Los robots autónomos se pueden programar para empezar funciones en un solo día para la fabricación, almacenamiento y cualquier gestión de operación. Tienen capacidad de cargar hasta 130 kg en sus diferentes superficies; administran su energía mediante el uso de un mapa digital que le da navegación automática para evitar obstáculos y no chocar con personas que aparezcan en su camino.
Lo más padre de todo es que están diseñados para trabajar en flotilla y tienen una batería de 19 horas continuas con una carrocería muy resistente.

El trabajo colaborativo entre humanos y robots no es nada nuevo, sin embargo, en esta época en la que como consumidores nos hemos tenido que sumergir en la tecnología sin escape alguno, los han puesto aun más en el reflector.
Es así como en días pasados Interbrand, la consultora especializada en análisis de marcas publicó el ranking de las que ellos consideran como las mejores, gracias a la claridad en su estrategia, experiencia que dan al consumidor y capacidades de nivel mundial, y como era de esperarse, la gran mayoría de ellas pertenecen al mundo de la tecnología, aquí unos ejemplos:

La inteligencia artificial llegó para quedarse y hacernos evolucionar segundo a segundo. Nos toca como seres naturalmente inteligentes buscar las mejores formas de encontrar en nuestro relacionamiento con la tecnología la mejor forma para colaborar y seguir evolucionando nuestra especie

