Mientras el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador y la dirigencia del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se deslindaron los abucheos y rechiflas a gobernadores de oposición durante los eventos del Ejecutivo en las diferentes entidades, tanto el PRI como el PAN exigieron al gobierno federal y a Morena investigar lo que consideran ataques deliberados contra los mandatarios estatales; éstos, a su vez, hicieron un llamado a la civilidad.
El pasado fin de semana circuló en redes sociales un documento atribuido a Morena, en donde se detallan una serie de instrucciones a seguir por quienes asistan a los actos públicos que encabezará López Obrador en los estados gobernados por partidos de oposición. En uno de sus puntos se lee: “Insistir a los asistentes convocados que, al anunciar la intervención del mandatario estatal de oposición, es obligatorio emitir sonidos y gritos de desaprobación (abucheos, silbatinas, consignas partidistas, etc.)”.

La difusión de este documento coincidió con las rechiflas propinadas en contra de la gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich, del PRI y el gobernador de Baja California Sur, Carlos Mendoza Davis, del PAN, durante los actos masivos que encabezó el mandatario este fin de semana en dichas entidades.
Cuestionado al respecto en su conferencia de prensa, el presidente Andrés Manuel López Obrador, desmarcó a su gobierno de estas prácticas y atribuyó los hechos al “infantilismo político” de las dirigencias estatales de los partidos, ya que según el mandatario, el pueblo está muy avanzado. Puso en duda la autenticidad del oficio y dijo que pediría una investigación sobre el particular.
“Nuestro pueblo está al cien, está avanzado, muy avanzado en esto. Nuestro pueblo entiende la necesidad de la unidad, de la reconciliación, de la paz, del perdón, todo eso lo entiende y es parte de su idiosincrasia; es arriba donde hay muchas deformaciones”, apuntó.
López Obrador se dijo respetuoso de las decisiones que tomen los gobernadores sobre acudir o no a los actos públicos; no obstante, indicó que él mantendrá una relación cordial con ellos y también, el contacto con la gente.
Por su parte, la dirigente nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky, negó que este instituto político organice protestas contra los gobernadores y acusó al PAN de ser el autor del documento que se divulgó en las redes, pues desde su punto, los priistas tienen mucha experiencia como para hacer algo tan burdo. En entrevista con Manuel López San Martín para Noticias MVS, aseguró que se trata de una guerra sucia en contra de Morena y el gobierno de López Obrador, el cual – afirmó – le ha tendido la mano a todos los mandatarios estatales por igual.
“Es absurdo, falso, nosotros somos el partido y no nos metemos en nada del gobierno, no organizamos y no tenemos nada que ver con los eventos. Usan nuestro logo para pegarnos”, enfatizó.
El PRI Nacional, a través de su cuenta de Twitter, difundió el documento atribuido a Morena y exigió al gobierno federal pronunciarse sobre estos hechos que sólo alientan el encono entre los mexicanos. En la misma red social, el presidente del PAN, Marko Cortés, también difundió el oficio, expresó su solidaridad al gobernador de Baja California Sur, Carlos Mendoza y exigió una investigación.
Consultados por el periódico Reforma, algunos gobernadores se pronunciaron sobre esta situación. El panista Javier Corral, gobernador de Chihuahua, señaló que resolvió ya no estar presente en eventos públicos con el presidente, mientras que el mandatario guerrerense, Héctor Astudillo, se pronunció porque en los actos públicos del Ejecutivo se permita la pluralidad y no sólo se cite a simpatizantes de Morena; agradeció la disculpa que en su momento le expresó López Obrador por el abucheo de que fue objeto.
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