New York, New York⿦ y no de Sinatra

Era de primaria saber que la desastrosa gira por Nueva York y los ataques al Ejército pegarían a AMLO en las encuestas de marzo. Al igual que el deterioro de las cárceles de Nuevo León, a El Bronco, con vejaciones a presos en Apodaca, y cuatro muertos en Cadereyta.


En la encuesta de El Financiero (dominó todas hasta ahora), el candidato presidencial de Morena perdió cuatro puntos y el aspirante independiente seis: 10 puntos que se escaparon a razón de siete para el secretario de Gobernación, Miguel Osorio, y tres a la aspirante del PAN Margarita Zavala.


Según la medición, si las elecciones fueran hoy, el 32 por ciento elegiría a Zavala, el 29 por ciento a AMLO, y el 27 a Osorio Chong. Por cierto, entre ellos tres se concentra el 88 por ciento de las preferencias efectivas. Siguen Miguel Mancera, quien se mantiene en ocho por ciento, y El Bronco, en cuatro.


De todos modos, el bajón de cuatro puntos resultó barato para AMLO, en relación con lo mal que le fue en el periplo neoyorquino, durante el cual gritó “cállate” y acusó de “provocador” al padre de uno de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.


Hasta la palabra fue fatídica: “cállate” fue parte de la frase de la campaña que le costó la Presidencia en 2006 (“Cállate, chachalaca”, dicha al entonces presidente Vicente Fox). Y lo peor, se le ocurrió usarla para enfrentar los reclamos del señor Antonio Tizapa, papá de uno de los 43 jóvenes del caso Iguala.


A pregunta del señor Tizapa, acerca de sus relaciones políticas con el autor intelectual del caso Iguala, José Luis Abarca, a quien impulsó para que fuese alcalde, AMLO le respondió: “El reclamo debe ser a las Fuerzas Armadas, a quienes intervinieron en ese crimen”.


Al momento del resbalón en Nueva York (y no precisamente en la banqueta a causa de la nevada que también le estropeó la gira), AMLO ya cargaba la cruz de su desafortunada declaración en contra de la Marina, al considerar que sus elementos “masacran” a los sicarios del crimen organizado.


Un mes antes, el candidato de Morena consideró asesinos a los marinos que ultimaron a un capo del cártel de los Beltrán Leyva y 11 sicarios en Nayarit. Hasta pidió investigar a la Marina: “Tengo información de que murieron jóvenes, algunos menores de edad, seres humanos, fue una masacre”.


La sociedad reprobó el “cállate, provocador” dirigido a Tizapa, y las acusaciones al Ejército y la Marina: Pero la voz más alta que se escuchó en defensa del padre agraviado y de los soldados y marinos fue la de Osorio: por eso el Secretario de Gobernación subió siete puntos. De primaria, pues.



Este artículo fue publicado en La Razón el 05 de abril de 2017, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.

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