
Apuntes feministas: la catarsis no puede ni debe sustituir al pensamiento atemperado
La historia registra la supremacía del hombre sobre la mujer, en diversos órdenes. Tanto, que incluso en el registro de nuestra memoria oral y escrita, es el hombre el principal impulsor del esfuerzo civilizatorio de los seres humanos y el epicentro de las realizaciones políticas, sociales, científicas, literarias y artísticas.








