
Una tarde lluviosa en la Habana
Este relato exige precisión: Estoy en una terraza de la famosa avenida 23 frente a los helados Coppelia y una lluvia sencilla refresca la ciudad al mediodía. El lugar no es concurrido, hay unas tres o cuatro mesitas ocupadas con unos novios que comen maní, un viejo taciturno




