El Papa se los recetó a todos, menos a mí
Las palabras de AMLO poseen la euforia de condena, el ridículo acento de superioridad moral que lo acabó destruyendo en 2006. Carecen de precisión y serenidad. Huelen a chachalaca Se fue el Papa Francisco. Sus palabras en Chiapas el lunes, Morelia el martes y Juárez el miércoles,