
Una soberanía de papel, con una violencia de fondo
La llamada entre Sheinbaum y Trump quiso vender continuidad, calma y “soberanía”. Pero el análisis muestra que ese discurso se desmorona cuando se contrasta con la realidad del país: el Estado mexicano ya no monopoliza la fuerza y, en amplias zonas, los grupos criminales gobiernan de facto. Hablar de soberanía








