
Una feminista que no se planteó ser feminista
Decir “Lilia Prado” no sólo convoca a un ser hermoso y evoca el tiempo en que brilló. Hay decenas de féminas con el mismo efecto de asombro y añoranza. Pero Leticia Lilia Amezcua Prado, su nombre completo, es algo más que pasatiempo de anticuarios, pañuelo de nostálgicos –es parte del








