
Ana Bertha, el triunfo del nacionalismo
Yo era un chamaco cuando Ana Bertha Lepe manó de la espuma como la Venus, a principios de los años 70. “Con ella ganamos el cuarto lugar en el concurso Miss Universo en 1954”, me dijo arrogante mi abuela Ángela apuntando con el dedo índice a los tipos del televisor:








