
Cancillerías en bancarrota
El mundo de la diplomacia es percibido por el común de las personas como glamoroso, fatuo, donde los diplomáticos son vestidos por Dior, Versace o alguna otra marca de diseñadores de renombre, consumen sofisticadas bebidas y bocadillos exóticos y viven en lugares donde disfrutan de la vida sin mayores preocupaciones.








