
Sí, pero tantito…
Y las ganas de joder al vecino. Porque, ante problemas como la inflación, la galopante carestía y la inseguridad que campea en el país, Su Alteza Serenísima pierde el tiempo en desmentidos, aclaraciones no pedidas y puntadas como bromas de mal gusto. En serio, no se ría porque le da








