
Me arrodillé a sus pies
“Acompáñame. Hoy es un día apropiado para elevar una oración”, me dijo, mientras pudorosamente se envolvía en un velo. “¿Orar? ¿Te refieres a ese intento de comunicarte con un ser indescifrable, al que algunos pueden tenerle devoción, pedirle, darle gracias, invocarlo y compartir con él, o ella, algunos de sus