
El bosque de los amantes
“Los conjuros dejaron salir a los demonios y ahora nadie sabe cómo podrán regresarlos al silencio”. El príncipe Erase que se era, que en buena hora sea, hubo una vez una princesa que no sabía amar, custodiada por dos dragones: Orgullo y Temor; iba por el mundo en busca del





