
Los hijos de la impunidad
Aquellos tres muchachos y el niño que hace apenas ocho años se presentaban como austeros, sin trabajo, accesibles y sin rastro de prepotencia ni privilegio, hoy quizá representan el símbolo más acabado de la impunidad del poder en México. Cuando Andrés Manuel López Obrador fue electo presidente, en su retórica engaña-bobos aseguraba que tenía un acuerdo con sus hijos:








