Cuentos

No te vayas

Por Santino Cortés ·

Permanece un instante así,

enredada entre las sábanas

y mis brazos,

con el cabello apenas alborotado,

la piel empañada

del rocío que creamos;

aunque el reloj nos apure

y tenga que cruzar

la ciudad para devolverte al templo.

Reposa en mi pecho

en lo que el sol se va,

que tú calor me adormece,

me devuelve a las mañanas

en que el frío no invadía los huesos.

Te ruego te quedes,

que la felicidad existe

en esta habitación,

justo antes de que te vayas.