Al menos 60 muertos dejó un violento motín de reclusos en la prisión Anísio Jobim en Manaos, la más grande de Amazonas, en Brasil, que inició la tarde del pasado domingo, confirmó la Secretaría de Estado de Seguridad Pública de ese país.
Según medios locales, la revuelta terminó tras más de 17 horas. No obstante, aún se investiga las causas, aunque se cree que fue motivada por una disputa entre dos facciones criminales rivales.
“Los presos fueron asesinados por sus propios compañeros, en un enfrentamiento de extrema violencia. Muchos fueron decapitados, quemados y mutilados”, informó dicha Secretaría.
Durante la rebelión, varios guardias de seguridad y al menos 74 prisioneros fueron tomados como rehenes, de los cuales 12 fueron rescatados con vida, según reporta la Agencia Brasil.
Varios cuerpos fueron lanzados sobre el muro del complejo, alarmando así a los pobladores.
Además, las autoridades confirmaron que alrededor de 87 reos escaparon de la cárcel tras iniciado el caos. Decenas de ellos son catalogados de “altamente peligrosos”.
Por ahora y desde tempranas horas de este lunes, una treintena de personas están agolpadas en la puerta de la prisión para conseguir información de sus familiares presos.
(Con información de AFP y CNN)
cdr

