A seis días de su destitución, Dilma Rousseff abandona el palacio presidencial

La destituida presidenta de Brasil, Dilma Rousseff abandonó el pasado martes la residencia oficial, Palacio de la Alvorada, que habitó por más de siete años. Aproximadamente a las 15:30 horas (local) abordó un avión de la Fuerza Aérea rumbo a Porto Alegre, donde vivirá y dará batalla “contra su sucesor Michel Temer y sus anunciados planes de ajuste”.


En la ciudad ubicada al sur de Brasil, que además marcó sus inicios en la política, espera volver a resurgir.



A seis días de la resolución del senado, Dilma empezó a trasladar sus objetos hacia su nuevo hogar y antes de alcanzar el plazo estipulado para su mudanza ella se fue, entre una caravana de personas que lamentaron su partida y la despidieron con besos, abrazos, globos en forma de corazón, rosas y un grito reconfortante para la exmandataria: "Dilma, guerrera de la patria brasileña", informó el diario Folha de São Paulo.


De acuerdo con el portal O Globo, Rousseff hizo un catálogo detallado de los objetos que dejó en Alvorada, pues debía renunciar a los regalos que recibió mientras estaba en el cargo. Mientras, cuatro camiones se encargan de mudar su biblioteca, muebles y pertenencias.


Cabe mencionar que como expresidenta de la república, tendrá a su servicio ocho servidores públicos, entre otras funciones para su seguridad personal.


La exjefa de Estado será recibida en el aeropuerto de Porto Alegre por ex gobernadores, entre ellos Tarso Genro y Olivio Dutra. También por el presidente estatal del Partido de los Trabajadores, Ary Vanazzi, y miembros de los movimientos sociales.


(Con información de Folha y O Globo)


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