El otrora superproductor de cine, Harvey Weinstein, fue acusado en Nueva York de violar a una mujer y forzar a otra a practicarle sexo oral, con lo que inicia un esperado proceso criminal en Estados Unidos, detonado por una cascada de denuncias que dieron vida al movimiento #MeToo.
Se estableció una fianza de 10 millones de dólares y Weinstein, que se entregó voluntariamente a la policía, apareció esposado a la sesión de inicio del procedimiento, en una imagen casi catártica para sus numerosas víctimas. Porque el alguna vez poderoso productor de Hollywood está acusado de tres delitos sexuales, entre ellos el de violación y abuso sexual de dos mujeres, pero ha sido objeto de más de 70 denuncias públicas.
JUST IN: Harvey Weinstein was just led out of a NYPD precinct in handcuffs. The disgraced Hollywood producer turned himself in this morning, charged with rape, a criminal sex act, sex abuse and sexual misconduct for incidents involving two separate women https://t.co/zMCnykf1yc pic.twitter.com/QbUJlDmvRL
— CNN (@CNN) May 25, 2018
Weinstein llegó a Nueva York en vuelo privado la noche del jueves; pasadas las siete de la mañana, hora local, se entregó en la comisaria de Tribeca, el barrio donde alguna vez fue rey. Cruzó la nube de fotógrafos que le esperaba con unos libros bajo el brazo: Uno era la biografía de cineasta Elia Kazan, de Richard Schickel. Kazan delató a varios compañeros comunistas al macartismo. Otro de los títulos era ‘Something wonderful’, de Todd Purdum.
Hora y media después de completar su ficha policial, abandonó la comisaría esposado y sonriente para declarar ante el juez Kevin McGrath en la corte penal en Manhattan. El magistrado lo dejó en libertad tras imponerle 10 millones de dólares de fianza, de los que un millón debe pagarse en efectivo.
Asia Argento on Harvey Weinstein turning himself in: "Today Harvey Weinstein will take his first step on his inevitable descent to hell. We, the women, finally have real hope for justice." https://t.co/YoSZfmFVmq
— USA TODAY Life (@usatodaylife) May 25, 2018
La cifra es cinco veces más alta de lo que, se especulaba, habría pactado con el fiscal Cyrus Vance. Además ha tenido que entregar su pasaporte y llevará un brazalete electrónico. Sus movimientos estarán limitados.
El Departamento de Policía de Nueva York emitió una breve nota pasada una hora del arresto en la que explicaba que Weinstein está procesado y acusado por varios delitos sexuales castigados penalmente, entre ellos el de violación y abuso sexual en relación con dos mujeres. También agradece el coraje de las víctimas del productor, “que dieron el paso al frente buscando justicia”.
Statement Regarding Arrest of Harvey Weinstein pic.twitter.com/WKO4rX9eaH
— NYPD NEWS (@NYPDnews) May 25, 2018
Weinstein está acusado de violación en primer y tercer grado en el caso de una mujer que no ha sido identificada. Los cargos se centran también en asalto en primer grado, en relación con la denuncia de la actriz Lucia Evans, a la que el productor la forzó a practicarle sexo oral en 2014. Se conocieron una noche en un club y le contó que trataba de abrirse camino en la industria. El empresario le invitó a que le visitara en las oficinas de Miramax en Tribeca, donde se produjo el asalto.
Ante el juez, Weinstein mostró un semblante mucho más serio. El magistrado le dejó claro que no puede viajar fuera de Nueva York y de Connecticut sin permiso. El asistente del fiscal, Joan Illuzzi, aprovechó la audiencia para pedir que se emitiera una orden de protección de la víctima que no ha sido identificada aún. Al presentar los cargos, señaló que “usó su posición, dinero y poder como cebo para llevarlas a una situación que le permitió violarlas sexualmente”.
https://twitter.com/rosemcgowan/status/1000007534365872128
Benjamin Brafman, abogado del acusado, adelantó que su cliente se declarará “no culpable”. “Actuaremos rápido para que se desestimen los cargos”, asegura el letrado. Consideró que las evidencias presentadas no se sustentan en un juicio y violan sus derechos.
“Este caso se resolverá favorablemente para Harvey Weinstein si llega a juicio y asumiendo que el jurado no está contaminado por el movimiento #MeToo”, aseguró. “La mala conducta en la industria no se juzga en este caso”.
Más de 70 mujeres han acusado desde octubre pasado a Weinstein de acoso, asalto sexual, violación y otras conducta sexuales abusivas, durante sus años de poderoso ejecutivo de una industria que optó por el silencio. El empresario habría utilizado su poder, fortuna e influencias para amenazar a sus víctimas, bajo el riesgo de arruinar sus carreras si le denunciaban públicamente. La abrumadora mayoría de los casos denunciados públicamente siguen un patrón de actuación muy similar.
https://twitter.com/RoArquette/status/1000039857668866048
La policía de Nueva York y el fiscal del distrito de Manhattan llevan investigando estas alegaciones contra Harvey Weinstein desde hace siete meses. Los cargos hechos públicos este viernes fueron presentados previamente ante un gran jurado, que durante las últimas semanas estuvo analizando las evidencias y los testimonios de las mujeres que fueron víctimas del ahora acusado.
Cyrus Vance también investiga las acusaciones presentadas por la actriz Paz de la Huerta, que declaró públicamente haber sido violada en dos ocasiones en 2010. Las autoridades judiciales de Nueva York están investigando en paralelo si Harvey Weinstein cometió algún delito de tipo financiero al pagar por el silencio de sus víctimas.
También examinan hasta qué punto utilizó a directivos y empleados de los estudios Miramax y The Weinstein Company para identificar a sus potenciales víctimas, preparar las citas en las que se iba a producir el asalto sexual y tratar después de desacreditar sus denuncias.
Entre las actrices que acusaron públicamente a Harvey Weinstein se encuentran Gwyneth Paltrow, Salma Hayek. Ashley Judd, Lupita Nyong´o y Angelina Jolie. La fiscalía de Manhattan examinó hace tres años la denuncia también de la modelo italiana Ambra Battilana Gutiérrez, pero el fiscal decidió archivarla por falta de evidencias que pudieran sostenerse ante un jurado.
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También hay expedientes penales contra Weinstein en curso de formalizarse en Los Ángeles, por denuncias de cinco mujeres, y en Londres, donde se investigan una decena de casos. “Durante años perdimos la esperanza”, comentó Rose McGowan, una de las primeras víctimas que acusó públicamente a Harvey Weinstein, “ahora estamos un paso más cerca de que se haga justicia”.
“Éramos mujeres jóvenes que fuimos asaltadas por Weinstein y aterrorizadas después por su vasta red de cómplices”, afirma en una declaración. “Se está dando el primer paso en su inevitable descenso al infierno”, añadió la actriz Asia Aregento.
El proceso penal contra Weinstein, productor de películas como Pulp Fiction, Gangs of New York o Shakespeare in Love, está solo en su fase inicial. El que llegó a ser una de las figuras más poderosas de Hollywood, tuvo que vender sus tres masiones, incluida la residencia en el West Village, para poder hacer frente a la batalla legal.
Su abogado confirmó ya en marzo que su cliente estaba en un centro de rehabilitación en Arizona, para tratar su adicción al sexo. El hecho de que se entregue, señala Tarana Burke, creadora del movimiento #MeToo, permitirá que la conversación iniciada en octubre “pase de la opinión pública a los tribunales”.
Harvey Weinstein fue despedido de los estudios que fundó con su hermano, que hace dos meses se declaró en bancarrota por las dificultades financieras, y expulsado de la Academia de Cine.
Desde que The New Yorker (con un reportaje de Ronan Farrow) y The New York Times desataron en octubre pasado una oleada de denuncias que confluyeron en el movimiento #MeToo, con un amplio despliegue mundial, han sido más de 70 las mujeres que han acusado a Weinstein de algún grado de abuso o agresión sexual, acusaciones que había negado con el argumento de que fueron relaciones consentidas.
La avalancha de acusaciones llevaron a las mujeres de todo el mundo, algunas de ellas famosas y muchas de ellas no, a presentar denuncias de haber sido sexualmente hostigadas y atacadas por otros hombres poderosos.
Esas historias engendraron el movimiento global #MeToo, y desde entonces, el terreno se ha desplazado por debajo de los hombres que durante años se habían beneficiado de un código de silencio en torno a su comportamiento predatorio.
aml

