La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, convocó el pasado jueves en un acto en la sede de gobierno a crear un "gran pacto" para superar la crisis que paraliza al país.
"Brasil ya superó momentos difíciles haciendo pactos. Pero ningún entendimiento prosperará si no tiene como premisa el respeto a la legalidad y a la democracia. Y la primera premisa debe ser la defensa de la voluntad popular manifestada por el voto".
El anuncio se da cuando la mandataria enfrenta un proceso para determinar si es sometida a juicio político por maquillar las cuentas públicas para reducir el impacto de la crisis económica en el año de su reelección y por denuncias de financiar su campaña con dinero del megafraude a la estatal Petrobras.
Rousseff, de 68 años, busca consensos para superar el proceso al que denunció como una tentativa de “golpe de estado”, mismo que será resuelto el próximo lunes cuando una comisión de 65 miembros determine si acepta la recomendación sobre su destitución.
Posteriormente la Cámara de Diputados deberá discutir el caso, donde para su aprobación se necesitan dos tercios d elos votos. En caso de que Dilma sea removida del cargo dejará el poder en un periodo máximo de 180 días.
(Con información de El Universal)
slg

