Mientras la prensa intentaba el pasado jueves capturar la histórica imagen del presidente saliente Barack Obama y el mandatario electo Donald Trump por primera vez juntos en la Casa Blanca, luego de una intensa campaña política donde una y otra vez se atacaron mutuamente, sus esposas, Michelle Obama y Melania Trump, respectivamente, sostenían una reunión a sólo un par de puertas.
La exmodelo y la abogada y política hablaron sobre las funciones que debe desempeñar una primera dama, sobre la crianza de los niños en la residencia oficial pero sobre todo de sí mismas. Compartieron el té y recorrieron el futuro hogar de los Trump.
Melania se describió como una “madre a tiempo completo”, mientras que Michelle, varias veces, se ha calificado de “mamá en jefe”. Según la esposa del magnate, comparten muchas cosas en común.
La reunión entre ambas no fue muy cubierta por la prensa, la atención se concentró en el encuentro de sus esposos, ocupantes del cargo más “importante del mundo”.
Sobre aquel evento sólo figuran una foto que salió a la luz pública hasta el pasado viernes y un tuit del nuevo presidente de los estadounidenses que dice así: “A Melania le gustó mucho la señora Obama”.
La esperada imagen fue publicada por la Casa Blanca y muestra a las dos mujeres sentadas uno al lado de la otra en sillas de oro hablando en el Salón Oval Amarillo, ubicado en la residencia de la Casa Blanca.

De nuevo, el secretario de prensa de la Casa Blanca Josh Earnest, calificó de excelente el encuentro entre las dos mujeres.
(Con información de CNN)
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