El pasado domingo, el gobierno austriaco informó que prevé incrementar el número de migrantes expulsados de su territorio, tal y como lo hacen las autoridades de Suecia y Alemania con los refugiados a los que les fue negado el asilo.
Las autoridades de Austria detallaron que los expulsados serán principalmente de países como Marruecos, Túnez y Argelia, pues están considerados como territorio seguro, por lo que las personas podrían ser repatriadas rápidamente.
De tal forma que se planea deportar a 50 mil migrantes en los próximos tres años, según el resumen de un acuerdo alcanzado entre representantes de los ministerios de Interior, Defensa e Integración.
La ministra del Interior, Johanna Mikl-Leitner, detalló que se ofrecerá hasta 500 euros a los extranjeros a los que se les deniegue el asilo si aceptan ser repatriados.
Además, en las próximas semanas se llevará al Parlamento una propuesta para modificar las normas de asilo que endurecen la reunificación familiar y establecen un estatus de refugiado temporal que será revisado a los tres años de concederse.
El ministro austríaco de Defensa, Hans Peter Doskozil, declaró en una entrevista en la televisión pública, que los aviones militares Hércules transportarán a los solicitantes de asilo cuya petición sea denegada.
"Si se dictamina que una persona no recibe asilo y debe volver a su país, eso se debe aplicar. Hemos acordado que hay luz verde para el uso de aviones Hércules y que la semana que viene ofreceremos los Hércules al Ministerio del Interior".
(Con información de El País)
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