A menos de un mes de que el papa Francisco visite Estados Unidos, se han generado conflictos entre los organizadores del Encuentro Mundial de Familias y la comunidad LGBTTI católica, quien exige tener una mayor participación en el evento.
El suceso religioso que se realizará entre el 22 y 27 de septiembre forma parte del encuentro que el pontífice tendrá con los jóvenes para enviar un mensaje de “amor y júbilo” con la finalidad de promover la enseñanza de la iglesia en relación al matrimonio.
Por tal razón, la comunidad LGBTTI exige que se abran espacios en la feria de exhibición que acompaña al encuentro para poder dar a conocer su punto de vista, además de que señaló que los únicos oradores que participaran en las conferencias serán un hombre homosexual célibe y su madre.
En respuesta, el arzobispo de Filadelfia y anfitrión del evento, Charles Chaput, dijo que no quieren ofrecer una plataforma en la conferencia para gente que defiende postura contrarias a la vida de la iglesia.
Las tensiones alrededor del encuentro fungen como una prueba sobre la postura del papa, quien enfatiza en los valores de compasión y apertura hacia los gais, al mismo tiempo que sostiene que la doctrina católica sólo permite el matrimonio entre un hombre y una mujer.
Francis DeBernardo de New Ways Ministry, un grupo de defensa de los católicos LGBT, declaró que Chaput y otros arzobispos de EU evaden los temas relacionados a los homosexuales.
“Ven los temas LGBTTI como un problema a contenerse en lugar de explorarse. Toda la comunidad católica en EU discute esto ahora. ¿Por qué no puede hacerlo el Encuentro Mundial de Familias?”.
Es importante mencionar que el Encuentro Mundial de Familias es un evento que se ha realizado en varias ocasiones desde 1994 con apoyo del Vaticano para fortalecer matrimonios y familias, no obstante esta será la primera reunión en Filadelfia, EU.
De los 15 mil católicos inscritos para las conferencias, únicamente 22 representan a los nuevos modelos de familia a nombre de la organización Equally Blessed, entre los que se encuentra Marianne Duddy-Burke, directora ejecutiva del grupo católico LGBT Dignity USA, quien asistirá con su esposa y dos hijas.
“Queremos ser una presencia visible, con el mensaje de que las familias LGBT son parte de la iglesia. Pensaría que la mayoría de la gente que venga tiene miembros LGBT en sus familias… La mayoría van a reconocer que la enseñanza de la iglesia es perjudicial”, dijo Duddy-Burke.
El contingente también tendrá la participación de Delfín Bautista, una activista transgénero que está a cargo del Centro LGBT en la Universidad de Ohio, su esposo, Jason Hernández, y su madre Rebeca del Cristo, de 64 años.
Entre los grupos católicos conservadores a quienes les asignaron espacio de exhibición en la reunión está Courage International, cuya misión principal es que la gente con atracción al mismo sexo viva vidas castas, además, de apoyar la opción de la terapia reparativa para gais y lesbianas, situación que le ha valido críticas por parte de los activistas de derechos homosexuales.
De las más de 70 conferencias y presentaciones en el programa, solamente la dirigida por Ron Belgau y su madre, abordara explícitamente el tema sobre cómo abordará cómo las familias católicas pueden responder cuando un miembro de la familia da a conocer su preferencia sexual.
Belgau, maestro en la Universidad de St. Louis y promotor del celibato para los cristianos homosexuales, dijo que no espera que la iglesia cambie su enseñanza, pero puede crear formas para hacer que las parejas gais se sientan aceptadas.
“Siempre he pensado que la Iglesia católica debería ser lo más abierta que pueda con la gente, incluso si no siguen del todo la enseñanza de la iglesia”.
El Embajador de EU en la Santa Sede, Kenneth Hackett, dijo en una entrevista con AP, que el matrimonio gay es algo con lo que la sociedad convive diariamente.
“Cómo lo va a manejar el papa, creo que será uno de esos temas de matrimonios no tradicionales de los que habla o hace referencia”.
En este sentido citó los puntos de vista de Francisco sobre situaciones de matrimonio en donde la gente está bajo estrés a causa del divorcio o la violencia intrafamiliar, o en donde padres solteros crían hijos.
“Así que si tomamos lo que ha dicho en varias ocasiones sobre el extender la generosidad y merced de la iglesia a aquellos en situaciones diferentes, por ahí considero que llegará”.
Durante el pontificado de Bergolio se ha enfatizado la compasión al defender a la iglesia en temas relacionados a la homosexualidad, mientras intenta atraer a los fieles católicos que han abandonado la iglesia.
El caso más representativo se originó en 2013, cuando respondió una pregunta sobre un supuesto sacerdote gay al decir, “si alguien es gay, está en búsqueda del Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?”, no obstante, Francisco también afirmó que las relaciones y los matrimonios del mismo sexo van en contra de la enseñanza de la iglesia.
(Con información de AP)
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