James Damore, el ingeniero despedido por Google por poner en duda la capacidad de sus compañeras mujeres en un memorándum interno, interpondrá una denuncia contra la empresa.
En un correo electrónico enviado a la agencia Reuters, el trabajador refirió que había sido despedido por “hablar de estereotipos de género” en su manifiesto de diez páginas y reivindicó su derecho a la libre expresión. Confirmó que estudia sus alternativas jurídicas para enfrentar su despido.
En el documento motivo de la controversia, titulada “La cámara de resonancia ideológica de Google”, aseguraba que la falta de representación de mujeres en puestos de mando en la industria tecnológica se debía a diferencias biológicas y no a discriminación.
Fuentes jurídicas consideran que los argumentos con los que Damore puede defenderse son endebles, e incluso la imagen de Google podría verse perjudicada si da marcha atrás.
“Si el jefe de una empresa tiene a un empleado que elabora documentos como este, llenos de estereotipos infundados, la empresa podría ser demandada por otros trabajadores que piensen que las conductas discriminatorias crean una mala atmósfera de trabajo”, consideró el abogado Jonathan Segal, especializado en derecho laboral, del despacho Duane Morris, en Filadelfia.
Tanto el memorándum de Damore, calificado como sexista, así como la noticia de su despido, se hicieron virales en las redes sociales.
(Con información de ABC)
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