La policía de Turquía puso en marcha una operación para detener a 35 periodistas, señalados por la Fiscalía de tener nexos con la cofradía del predicador islamista Fethullah Gülen, a quien el gobierno responsabiliza de estar detrás del fallido golpe de Estado en julio de 2016.
De acuerdo con la agencia local Anadolu, hasta el momento nueve personas han sido detenidas, acusadas de “terrorismo”. Según la Fiscalía, utilizaban la aplicación de mensajería ByLock para mantener una comunicación cifrada con la agrupación de Gülen para movilizar seguidores en Turquía.
La persecución del gobierno de Recep Tayyip Erdogan contra activistas y periodistas ha suscitado la preocupación y condena de organismos defensores de derechos humanos, los cuales consideran que esta nueva acción policial sea una estrategia para anular la disidencia.
Desde julio de 2016, 150 mil personas han sido despedidas o suspendidas de empleos en la administración pública y en el sector privado y más de 50 mil han sido detenidas por presuntos vínculos con la cofradía de Fethullah Gülen.
Según la Asociación de Periodistas Turcos, en los últimos 12 meses se han cerrado cerca de 150 medios de comunicación y más de 160 periodistas están en prisión.
Hace 10 días tuvo lugar la primera audiencia del juicio contra 19 trabajadores del periódico turco Cumhuriyet, quienes fueron sentenciados a penas que van de 8 y 43 años de cárcel.
El gobierno de Turquía argumenta que las medidas emprendidas son necesarias debido a “la gravedad” de las amenazas que enfrenta.
(Con información de Notimex)
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