Este viernes, Grecia reanudó los traslados de refugiados a Truquía, luego de que los tuvo que suspender por el alto número de solicitudes de asilo que registró esta semana.
El tercer grupo de refugiados, 124 personas, partieron a las 4:00 de la mañana, tiempo local, desde las islas de Kos y Samos rumbo a Lesbos, donde los esperaba una embarcación que transportaría a los primero 79 a Dikeli.
La mayoría de los deportados son paquistaníes, sin embargo, también hay indios, marroquíes, iraquíes y un palestino, ninguno de ellos solicitó asilo en Grecia de acuerdo con el gobierno local.
La segunda embarcación que partió rumbo a Turquía trasladó a 45 paquistaníes, donde cada individuo estuvo acompañado de un policía de Frontex, la Agencia Europea para la gestión de la Cooperación operativa en las fronteras.
Inicialmente se planeó trabajar en conjunto con 30 personas de la organización EASO y un número idéntico de traductores para asistir al personal local, sin embargo, aún no es posible por el protocolo a seguir.
De acuerdo con el centro gubenamental que gestiona la crisis de refugiados, 149 migrantes llegaron a Grecia la madrugada del jueves, por lo que Lesbos, la isla más afectada por la situación, alberga a tres mil 605 refugiados.
La organización en favor de los derechos humanos, Amnistía Internacional (AI), denunció que de la mayoría de las personas que permanece en la isla antes mencionada, se encuentran en el centro de detención de Moria, donde la situación es alarmante, puesto que solo hay tres médicos y no existe información para orientar a los refugiados.
Una mujer siria citada por AI afirmó que ella y su familia tuvieron que firmar una serie de documentos pese a que no había un intérprete presente y tampoco recibieron copias que acreditaran que los habían firmado.
(Con información de EFE)
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