Con un llamado a la reconciliación, Iván Duque Márquez asumió este martes la presidencia de Colombia para el periodo 2018-2022, en una ceremonia solemne en la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá.
Ante el presidente saliente, Juan Manuel Santos, congresistas y jefes de Estado de diferentes países, el nuevo mandatario centró su discurso en el respeto al estado de derecho como directriz de un gobierno cuyos objetivos centrales son garantizar la paz, la justicia y la igualdad, así como un mayor desarrollo en la nación sudamericana.
“Quiero gobernar a Colombia con valores y principios inquebrantables, superando las divisiones de izquierda y derecha. Quiero gobernar con el espíritu de construir, nunca de destruir”, señaló.
El nuevo mandatario aludió al Bicentenario de la Independencia de Colombia, a conmemorarse el año próximo y señaló que esta fecha, más que de celebración debe ser motivo de reflexión sobre el pasado, el presente y el futuro del país.
“Analizar el pasado tiene que ser la oportunidad para reconocer que muchos problemas crecieron, no tuvieron soluciones oportunas y se transformaron en terribles amenazas. Así ocurrió con el abandono de muchas regiones con el narcotráfico, la corrupción, el clientelismo y la falta de acceso a bienes públicos en muchas comunidades”, detalló.
Sin embargo, Duque subrayó que las adversidades han hecho de Colombia una nación resiliente, capaz de reinventarse constantemente. Agregó que en su gobierno no tendrán cabida la mezquindad ni los egoísmos, por lo que se mantendrá lo que actualmente funciona, se corregirá lo que haga falta y se propondrán nuevas iniciativas y programas que le aseguren a las siguientes generaciones un futuro con justicia social.
Destacó que una de las principales acciones será revisar el acuerdo de paz con las FARC, ahora desmovilizadas y convertidas en partido político. Sin dejar de lado el diálogo la prioridad, dijo, será procurara a las víctimas justicia proporcional, reparación del daño y garantías de no repetición. Asimismo, anunció un combate frontal a la corrupción y una nueva estrategia para enfrentar a los cárteles del narcotráfico.
El nuevo presidente también anunció que trabajará en coordinación con la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría y la Fiscalía para prevenir la violencia en contra de líderes sociales; llamó a todos los colombianos a cerrar filas en torno a este objetivo.
“Esta tarea es de todos. Los colombianos debemos rechazar cualquier forma de violencia que pretenda acallar las voces libres de nuestros compatriotas”, enfatizó.
(Con información de El Espectador)
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