Julian Assange, fundador de WikiLeaks, alcanzó la libertad tras haber alcanzado un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos en el que aceptó declararse culpable de uno de los cargos que se le habían imputado. Ahora se dirige hacia su país natal, Australia.
Este lunes WikiLeaks hizo el anuncio en redes sociales: “Julian Assange is free” (Julian Assange está libre), e informó que el editor abandonó la cárcel de máxima seguridad en la que estuvo recluido por cinco años en el Reino Unido, después de que el Tribunal Superior de Londres le otorgó la libertad bajo fianza.
El comunicado de la organización también consideró que la liberación de Assange fue por la campaña global que se sostuvo sobre su caso, la cual llegó hasta la Organización de las Naciones Unidas, la que permitió que hubiera negociaciones con el Departamento de Estado norteamericano y se llegara a un acuerdo (en el momento que se dio a conocer esta información no se había cerrado).
Posteriormente diversos medios dieron a conocer que el acuerdo de Assange con las autoridades estadounidenses (que todavía debe ser validado por un juez) consistió en que se declarará culpable de uno de los 18 cargos que se le han formulado, que es el de conspirar para obtener y difundir ilegalmente información clasificada.
Assange formulará su declaración de culpabilidad el próximo día 26 en un tribunal estadounidense que se encuentra en las Islas Marianas del Norte, en el océano Pacífico, ya que el editor de WikiLeaks se negó a comparecer en el territorio continental de Estados Unidos y por encontrarse cerca de Australia.
Por el acuerdo se establecería que Assange sería sentenciado a unos cinco años de prisión, los que pasó en la cárcel de máxima seguridad de Belmarsh en espera de que se resolviera la solicitud de extradición de Estados Unidos.
Tras ser sacado de la prisión de máxima seguridad de Belmarsh, algunas horas después Assange fue conducido al aeropuerto de Stansted, en Londres, de donde salió del Reino Unido para viajar hacia Australia.
La cuenta de WikiLeaks también difundió un mensaje de Stella Assange, esposa de quien fue su editor: “Durante los años de encarcelamiento y persecución de Julian, se ha formado un movimiento increíble. Personas de todos los sectores sociales de todo el mundo que apoyan no sólo a Julian… sino lo que Julian representa: verdad y justicia”.
En 2006 Assange comenzó a alcanzar notoriedad por fundar el sitio WikiLeaks, en el que comenzó a difundir documentos confidenciales, especialmente del gobierno estadounidense. Pero el gran boom del portan ocurrió cuando en 2010 exhibió evidencias de los abusos de Estados Unidos cometidos en las guerras contra Irak y Afganistán.
Fue entonces cuando el gobierno de Suecia lo reclamó debido a un par de denuncias por violación y acoso sexual, delitos que habría cometido en Estocolmo, aunque Assange aseguró que se trató de encuentros consentidos pero huyó de ese país.
Posteriormente se entregó en Londres, a donde había viajado, donde obtuvo libertad bajo fianza. La investigación respectiva fue cerrada hasta fines del 2019.
En agosto de 2012 el gobierno de Ecuador, encabezado por el presidente Rafael Correa, le concedió asilo político en su embajada en Londres y hasta le otorgó la nacionalidad.
Sin embargo, a la llegada del nuevo presidente, Lenin Moreno, cambió el panorama: en abril de 2019 a Assange le fueron retirados tanto el asilo político como la nacionalidad ecuatoriana, por lo que las autoridades británicas procedieron a su detención y a su reclusión en la cárcel de Belmarsh mientras se resolvía su extradición hacia Estados Unidos.
Por su parte, el gobierno mexicano había ofrecido asilo a Assange desde 2021 porque el presidente Andrés Manuel López Obrador le ha considerado preso político.
Por la noche de este lunes, López Obrador celebró la liberación de Assange, sobre la que comentó lo siguiente en su cuenta de X: “Cuando menos en este caso, la Estatua de la Libertad no quedó como un símbolo vacío; está viva y contenta como millones en el mundo”.
A su vez, Claudia Sheinbaum recordó que en septiembre de 2022, como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, “entregué las llaves de la ciudad a Julian Assange a través de su familia. Celebramos el día de hoy su libertad”.

