Las redes son útiles, pero “no son tan importantes como ellas se creen”, opina Serrat

El compositor Joan Manuel Serrat aseguró que “las redes sociales no son tan importantes como ellas se creen”, aunque son una herramienta importante de información y diálogo.

Ante la cercanía del inicio de su nueva gira Mediterráneo da capo, Serrat dio una entrevista al diario español El País. Dijo que esta gira es una rememoración del disco del mismo nombre y que tendrá cien conciertos en Europa y América. El primer concierto tendrá lugar en la localidad española Roquetas del Mar.

Al hablar de la influencia de “Mediterráneo” en la mentalidad de varias generaciones, derivó la conversación en la búsquedad de la libertad, la expresión y la lucha contra el fascismo. Y de paso, el papel que tienen en ello actualmente las redes sociales.

Si bien admitió que para él en lo personal las redes significan una pérdida de tiempo, eso no implica que no le gusten. No son tan importantes, pero son valiosas para obtener información y entablar diálogo.

“Yo no he enviado un tuit en mi vida. Tengo mucho trabajo. Y me queda tanto por leer. No puedo perder el tiempo. De todas formas, hay que decir que las redes no son tan importantes como ellas se creen. Y dicho esto, tampoco quiero crear la sensación de que no me gustan. Me parecen bien siempre que no acaben desembocando en una especie de pensamiento único o cuando se utilizan de manera grosera. Pero las veo muy útiles como plataforma de información y diálogo”.

Y precisó que un fascista es “aquel que desprecia al resto de quienes no piensan como él. Yo he defendido siempre con vehemencia el derecho que tiene cualquiera a expresarse aunque no crea lo que yo”.

Durante la gira interpretará canciones bien conocidas por sus seguidores: Mediterráneo, Aquellas pequeñas cosas, Pueblo Blanco, Barquito de papel, La mujer que yo quiero, Vagabundear, Tío Alberto, Qué va a ser de ti, Vencidos y Lucía, todas del álbum que celebra.

Mediterráneo es un resultado de “la marea mental” que trajo el 68 en muchos países, México incluido, que provocó mayor libertad sexual e igualdad para las mujeres.

“Vivíamos un cambio de espíritu y de visión. No sólo en España y París. En Praga, en México, en Argentina. Aquella efervescencia resultó muy beneficiosa para la liberación sexual, para la igualdad de las mujeres”.

Pero aclaró que “los logros no se conservan solos” y la actividad del “maligno no cesa”. “No podemos relajarnos y dejar que lo conquistado desaparezca”.

ofv

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