El presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció el miércoles pasado que retirará al encargado de negocios de Venezuela en Washington, Maximilien Sánchez Arveláiz, luego de que Estados Unidos extendió el decreto que señala al país latinoamericano como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional.
El mandatario norteamericano justificó la renovación del decreto ejecutivo que emitió en marzo del 2015, bajo el argumento de que Venezuela sigue sufriendo la “persecución de los opositores políticos, la restricción de la libertad de prensa, el uso de la violencia y violaciones a los derechos humanos”.
Por lo que Sánchez Arveláiz, quien desde mayo del 2014 esperaba la autorización para ejercer como embajador en el país norteamericano no podrá desempeñar su cargo.
Mediante una transmisión televisiva Maduro dio instrucciones precisas a la canciller Delcy Rodríguez para realizar el proceso de defensa de la patria y tomar una serie de medidas que serán anunciadas posteriormente.
Maduro agregó que el alto mando político de su gobierno le presentó un "plan especial de denuncia" del decreto "a nivel internacional en todos los organismos".
Luego de que en 2015 EU calificó al país como una amenaza nacional y estableció sanciones contra siete funcionarios venezolanos, a los que acusó de violación de derechos humanos y actos de corrupción, el gobierno de maduro habilitó 14 mil puntos para recolectar 10 millones de firmas con la intención de llamar la atención internacional.
Los cancilleres de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) mostraron su rechazo a la medida de Obama en marzo del año pasado, por lo que solicitaron que el presidente estadounidense entablara un diálogo político con Venezuela.
En tanto que, por segundo año consecutivo, Maduro convocó a una marcha el próximo sábado para protestar en contra de la renovación del decreto e instauró al 9 de marzo como el “Día de la lucha contra el imperialismo”.
(Con información de BBC Mundo)
slg

