Nadie está por encima de la ley, ni siquiera Trump: juez nominado al Tribunal Supremo

El juez Neil Gorsuch, nominado por el presidente Donald Trump para preceder el Tribunal Supremo de Justicia aseguró este martes que “no existe un juez republicano o demócrata”, solo una Constitución que desde hace años “defiende” y “respeta”.


Gorsuch, en su segundo día de comparecencia ante el Comité de Justicia del Senado, encargado de determinar si el favorito del magnate para ser la máxima autoridad del país ejercerá con plena independencia, reiteró su compromiso para actuar de manera “imparcial” de acuerdo con la ley, incluso si eso significa dictar una sentencia en contra del Presidente.


No tengo ninguna dificultad en votar a favor o en contra de nadie, basándome siempre en la legislación y los hechos relativos a cada caso”, defendió Gorsuch con un argumento que reiteró en más de una ocasión: “No he hecho ninguna promesa, a nadie, de cómo voy a dictar mis sentencias y tampoco creo que sea adecuado como juez".


Durante varias horas, los legisladores intentaron clarificar cuáles eran sus posiciones sobre temas como el aborto, el derecho a portar armas, la tortura en interrogatorios o las últimas órdenes ejecutivas de Donald Trump, pero Gorsuch, lejos de revelar sus opiniones más personales respondió con una contundente frase: "Ningún hombre está por encima de la ley, ni siquiera el Presidente".


Ante este panorama dijo que siempre estudiará detalladamente el caso en cuestión antes de emitir su pronunciamiento y que lo hará en pro del pueblo y no de una persona en particular, aunque en anteriores momentos se ha mostrado en contra del aborto y en favor del ahogamiento simulado como técnica de tortura durante interrogatorios a sospechosos de terrorismo.


Preguntado por la legalidad del veto migratorio impuesto por el Presidente y actualmente suspendido por dos jueces federales, Gorsuch respondió: “Como juez, yo me limito a aplicar las leyes”.


Durante la audiencia de ratificación todas sus respuestas, aún frente a temas espinosos, han sido cortas, claras y concisas, esto con el fin de demostrar su independencia de Trump, que en su campaña electoral afirmó que nombraría un juez que le ayude a derogar leyes, que en su opinión perjudican a los americanos. Por ejemplo, el fin de la inmigración ilegal, el aborto y el terrorismo, temas a los que se enfrentará Gorsuch si logra convencer a la veintena de senadores demócratas y republicanos.


Gorsuch, de 49 años y procedente de Colorado, tiene basta experiencia como ayudante de dos jueces en el Supremo, además de ejercer en el Departamento de Justicia durante la Administración de George W. Bush.


La audiencia fue un día después de que el director del FBI revelara que mantiene abierta una investigación por los posibles vínculos entre la campaña de Trump y Rusia, por ello, los demócratas han pedido que la confirmación espere hasta tener las conclusiones del Buró.


Los republicanos prevén que la ratificación de Gorsuch se produzca la primera semana de abril.


(Con información de El País y El Mundo)


cdr

Autor

Scroll al inicio