Nicaragua otorga asilo a expresidente del El Salvador que enfrenta un juicio por cinco delitos

Nicaragua concede asilo político al expresidente de El Salvador, Mauricio Funes, en medio de un juicio por enriquecimiento ilícito y una amplia investigación por diferentes casos de corrupción durante su polémica gestión (2009-2014).


Funes utilizó este recurso para él, su actual pareja, Ada Mitchell Guzmán Sigüenza y para tres de sus hijos por "considerar que está en peligro su vida e integridad física y la de su familia por luchar en pro de la democracia, la paz, la justicia y los derechos humanos, y su filiación política en la república de El Salvador".


La solicitud fue presentada el 1 de septiembre, una semana después de que el mismo expresidente negara a través de su cuenta de Twitter que estuviera solicitando el amparo y vinculó su viaje a Nicaragua una consultoría de la cual no brindó detalles.


El encargado de difundir la resolución del gobierno nicaragüense fue el secretario de Comunicaciones de la Presidencia de El Salvador, Eugenio Chicas quien escribió en su cuenta oficial en Twitter que "hemos conocido por Gaceta Oficial de Nicaragua que el asilo que Funes solicitó le fue concedido".


Mientras la Fiscalía salvadoreña acusa a Funes de enriquecimiento ilícito (junto a sus dos hijos mayores), tráfico de influencias, lavado de dinero, malversación y peculado. Por lo que la justicia determinó allanar su residencia oficial, encontrando un plan para defenderse y justificar bienes ante unos señalamientos hechos por el periódico digital El Faro, así como un plan por una posible investigación de la Fiscalía. 


Y es que los problemas judiciales del expresidente surgieron a raíz de un investigación que publicó el diario salvadoreño El Faro, en febrero de 2016, donde reveló irregularidades en las declaraciones patrimoniales del exmandatario. Por ejemplo, la compra de 198 mil 600 dólares en vehículos registrados a nombre de Funes y dos de sus 5 hijos. 198 mil 600 dólares que no aparecen en el movimientos bancarios del expresidente ni están justificados en los ingresos formales que reportaron los dos hijos, por lo que iniciaron las investigaciones que obligó a Funes y a su familia a salir del país.


Según Funes, él no está huyendo de la justicia. "El asilo sólo busca garantizar protección frente a la persecución. No he renunciado a enfrentar el proceso judicial ni a probar mi inocencia", expresó en un comunicado.


(Con información de El Faro y La Prensa)


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