Son pocas las apariciones que la excandidata presidencial de Estados Unidos, Hillary Clinton, ha hecho desde que perdió las elecciones del pasado 8 de noviembre frente a su rival político, el republicano Donald Trump: el discurso del día después de los comicios donde reconoce su derrota, una selfie con una mujer mientras paseaban sus mascotas por un bosque y la alocución que ofreció la noche del pasado miércoles, donde lució demacrada, siendo hoy esa imagen la portada de muchos medios de comunicación.
Anoche, confesó que desde su derrota ha vivido momentos en los que no ha querido volver a salir de su casa. "Ha habido algunos momentos durante esta semana en los que todo lo que quería era acurrucarme con un buen libro o nuestros perros y no volver a salir de casa", reconoció durante un discurso en la gala del Children's Defense Fund (Fondo de Defensa Infantil) en Washington, algo que le resultó difícil de hacer, agregó.
En 20 minutos de exhibición pública, la exsecretaria de Estado pidió a sus simpatizantes a que "crean en el país", "luchen por sus valores" y "nunca, nunca los abandonen". "Sé que muchos están muy decepcionados por el resultado. Yo también lo estoy, más de lo que pueda expresar".
Más tarde agregó: "Pero nuestra campaña nunca fue sobre una persona o unas elecciones, fue sobre el país que todos amamos y construimos con esperanza y un gran corazón (…) Sigan comprometidos a todos los niveles para superar la presidencia de Trump".
“Sé que no es fácil, sé que durante la última semana mucha gente se ha preguntado si Estados Unidos es el país que pensábamos que era (…) Pero crean lo que les digo, el país lo vale, nuestros hijos lo valen", añadió.
Con un semblante opaco se retiró del ojo de la prensa y de los asistentes sin dar detalles de lo que viene en su carrera política ante los rumores de que Michelle Obama, abogada, activista y esposa del actual mandatario del país, Barack Obama, suena fuerte como la próxima candidata presidencial por el Partido Demócrata (mismo al que pertenece Hillary y Obama).
Así fue como a pesar de todo pronóstico, Clinton perdió ante Trump, que se impuso por 306 votos electorales a 232 aunque la demócrata lo superó en votos populares.
(Con información de El Mundo)
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