El pasado domingo, varias organizaciones de inmigrantes y organismos oficiales de países centroamericanos lamentaron las detenciones de centroamericanos con órdenes de deportación, registradas el fin de semana en Atlanta, Estados Unidos.
Jorge Mario Cabrera, portavoz de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA) declaró que las acciones en contra de la comunidad inmigrante por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) y la Administración de Barack Obama son negligentes, inhumanas, y absurdas.
Adelina Nicholls, directora ejecutiva de la Alianza Latina de Derechos Humanos de Georgia, dijo que están preocupados por los arrestos de al menos cinco familias de indocumentados, entre las que se encuentra la hondureña Ana Lizeth Mejía, de 30 años, quien teme por su vida en Honduras, pues huyó tras el asesinato de su esposo a manos de pandilleros.
Víctor Nieblas, presidente de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA, en inglés), aseguró que Mejía y su hijo, William Alexander, de nueve años, tenían un plazo para someter un recurso legal, pero por el afán de iniciar con la redadas se están cometiendo errores.
Las detenciones del fin de semana ocurren poco después de que los diarios The Washington Post y The Wall Street Journal, informaron sobre una campaña que preparaba el ICE para deportar a miles de familias de inmigrantes. Cabe señalar que hasta el momento el gobierno estadounidense no ha realizado ningún pronunciamiento sobre la situación.
(Con información de EFE)
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