El proyecto de ley de reforma laboral en Francia quedó aprobado por decreto en su segunda lectura en la Asamblea Nacional, después de que ningún grupo de la oposición presentara en el plazo previsto una moción de censura contra la propuesta del Ejecutivo.
Después de que el primer ministro francés, Manuel Valls, recurriera al artículo 49.3 de la Constitución para saltarse la votación en esa cámara en su segunda lectura ante la falta de apoyos a su texto, los diputados disponían de la opción de presentar alguna contrapropuesta para revocar el proyecto presidencial. Sin embargo el grupo de los republicanos, liderado por el expresidente Nicolas Sarkozy, renunció a encabezar dicho proceso, mientras que ecologistas, comunistas y socialistas disidentes no consiguieron las 58 firmas necesarias para llevarlo a cabo.
En mayo, la moción presentada por Los Republicanos y el centrista Unión de Demócratas e Independientes (UDI) fue respaldada por 246 de los 288 diputados requeridos, por lo que no salió adelante, mientras que la oposición de izquierdas se quedó a falta de dos firmas para poder lanzar la suya.
Este polémico proyecto de ley socialista ha causado numerosas críticas desde la izquierda francesa, sindicatos y organizaciones juveniles, que desde mediados de febrero han convocado a grandes jornadas de movilización nacional en su contra, sin embargo, no pudieron impedir su aprobación.
(Con información de EFE)

