La votación final en el juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff podría realizarse la semana del 18 de agosto, la última de la Olimpiada de Río de Janeiro, lo que dañaría la imagen del evento deportivo.
Ante ese panorama, representantes del Comité Olímpico Internacional (COI) y el Comité Organizador de Río 2016 pidieron al presidente interino, Michel Temer, que la sesión en el Senado para juzgar a Rousseff se celebre antes o después de la Olimpiada para no influir en ésta.
Sin embargo, Temer indicó este martes que “es una decisión del Senado”, y que él no puede influir, por lo que si se sigue el cronograma estipulado el 22 de junio pasado por la cámara alta, Rousseff sería juzgada 19 de agosto. Esa posibilidad supone que el proceso coincida con la semana final de la Olimpiada de Río, cuando se espera que Brasil esté en el centro de la atención mediática mundial.
Por otra parte, se desconoce si Rousseff participará en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos, el 5 de agosto próximo, aunque la intención de los organizadores es invitar a todos los expresidentes de Brasil y también a los dos actuales mandatarios.
El COI y el Comité Organizador han señalado en repetidas veces que la Olimpiada no es un evento político y que, por lo tanto, no se verán afectadas por la crisis política que afecta a Brasil desde, prácticamente, la reelección de Rousseff a finales de 2014.
(Con información de Notimex)

