Aunque el Burkini no es una prenda barata, la polémica desatada en Francia por su uso disparó las ventas de esta pieza hasta en un 200%, según Aheda Zanetti, diseñadora del traje de baño islámico.
En Europa los trajes de baño normales alcanzan un costo de 10 euros, apróximadamente 200 pesos, sin embargo, el modelo más barato de un burkini alcanza los 40 euros, unos 820 pesos, y la pieza más cara cuesta 144 euros, casi tres mil pesos.
Aheda Zanetti, de nacionalidad libanesa-australiana, creó el burkini en 2004 y hace un mes la pieza no era conocida, bastó de que fuera prohibida en una treintena de localidades francesas para que las ventas aumentaran al 200%.
Aunque el traje de baño musulmán ya se comercializa por otras marcas, la firma de Zanetti Ahiida, ha vendido desde Australia 700 mil trajes de baño a todo el mundo.
"Sólo el domingo recibimos 60 pedidos en línea", declaró Aheda en una entrevista con la agencia France Presse.
Lo más sorprende para ella es que las compradoras fueron realizadas por mujeres que no eran musulmanas.
El burkini, traje de baño que cubre todo el cuerpo, excepto el rostro, manos y pies, era desconocido hace un mes. Tras ser prohibido, la prenda dio la vuelta al mundo.
Mientras era rechazado por autoridades francesas y la opinión pública permanecía dividida, las ventas aumentaban rápidamente. Otro de los factores que influyeron para el aumento de las ventas, son los atributos de la pieza para proteger de cáncer en la piel y posibles quemaduras.
Aheda Zanetti, creó este traje de baño con el objetivo de fomentar la multiculturalidad en el mundo e impulsar la tolerancia a las diversas expresiones religiosas.
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