Después de dos años de discusiones, este jueves parlamentarios de Francia aprobaron una ley que castiga a quien pague por sexo en la vía pública y no a las prostitutas, por lo que el sindicato de trabajadoras sexuales protestó frente al Parlamento.
La nueva ley impone multas de hasta cuatro mil 275 dólares para aquellos que compren actos sexuales, además de que tendrán que acudir a clases para aprender sobre las condiciones que enfrentan las prostitutas.
El gobierno también pretende crear un fondo de 4.8 millones de euros para ayudar a las personas que quieran dejar dicha práctica y regular la situación de los extranjeros.
Pues de acuerdo con cifras oficiales de las 40 mil prostitutas que laboran en el país, la mayoría provienen de Europa del Este, África, China y América Latina.
De esta forma Francia se convierte en el quinto país europeo en penalizar al comprador de sexo en la vía pública y no al vendedor, las otras naciones en implementar la ley son Suecia, Noruega, Islandia y Reino Unido.
"El aspecto más importante de esta ley es acompañar a las prostitutas, darles documentos de identidad porque sabemos que el 85% de las prostitutas son víctimas del tráfico", dijo la parlamentaria socialista Maud Olivier, una de las promotoras de la medida, a la agencia AP.

Sin embargo, la medida no fue bien recibida por todos los sectores, pues el sindicato Strass de trabajadoras sexuales sostiene que la ley afectará el sustento de las prostitutas.
Alrededor de 60 trabajadoras sexuales se manifestaron afuera del Parlamento de París con carteles que mostraban el mensaje: “No me liberen, puedo cuidarme sola”.
"Con esta ley nos esconderemos aún más. Tendremos más problemas de seguridad y de salud. Todo eso. Los clientes exigirán sexo sin condones. Ese tipo de cosas", afirmó una de las manifestantes.
Anne-Cecile Mailfert, presidenta de la Fundación de Mujeres de Francia, declaró a la BBC que la penalización de los usuarios en lugar de las prostitutas significa que las trabajadoras sexuales podrán buscar la protección de la policía de ser necesario.
"Ahora eso ya no será ilegal, así que la mujer no tiene por qué temer porque la policía no estará en su contra. Le estamos dando a la persona prostituida una nueva herramienta para defenderse. Si un cliente se vuelve violento, si pasa algo malo, sabrán que tiene la ley de su lado".

(Con información de El Mundo)
slg

