Recomendamos: El éxito de ‘Baby Yoda’: Cómo las bromas en Internet influyen en la televisión que vemos

The Mandalorian, una serie de ubicada en el universo de Star Wars y que la plataforma Disney + estrenó en Estados Unidos en noviembre, tiene una estrella inesperada. The Child (El niño) es una pequeña criatura de la misma especie que el legendario Yoda y si bien su presencia en el guion es limitada, incontables usuarios de redes sociales le han dado el papel protagonista en las redes sociales. Con su tierna imagen se han creado infinidad de memes con los que expresar emociones y comentar con humor el tiempo o la actualidad política. Hasta han elegido un nombre para él: Baby Yoda.

Ya existen botones con su cara para transmitir suspiros de ternura en WhatsApp y en Instagram. Disney, habitualmente alérgica al spoiler, no ha tenido más remedio que sumarse a la corriente y, tras un intento de controlar la difusión de imágenes de Baby Yoda, ha empezado a tuitear sobre él en algunas de sus cuentas oficiales.

La fama del muñeco ilustra cómo estas bromas recurrentes que se expanden en Internet enriquecen las pantallas de televisión y cine. El diminuto personaje de The Mandalorian es popular entre aquellos que nunca han visto la serie (Disney + no llega a España hasta el 31 de marzo de 2020). Lo es incluso entre aquellos que nunca han visto título alguno de Star Wars. Es una promoción impagable.

Los espectadores menores de 35 años ven televisión con un ojo en el móvil. “Se divierten más así y sus comentarios ingeniosos han revolucionado la forma de ver televisión. Por eso, las cadenas y plataformas buscan a través del meme cazar un público cuya principal forma de entretenimiento está en Internet”, cuenta a EL PAÍS Nuria Cano, experta en audiencia social de Kantar Media. La empresa registra desde finales del 2014 los Twitter TV Ratings, que miden el impacto de los programas en redes sociales.

Netflix se encuentra a la cabeza de esta estrategia comercial con una postura opuesta a la de Disney. Prefiere inundar las redes de memes a modo de avance de sus contenidos, para que el espectador termine acudiendo a la plataforma por miedo a quedarse fuera de las conversaciones de oficina.

Así ocurre con Paquita Salas. En su segunda temporada, en 2018, la comedia de Javier Ambrossi y Javier Calvo saltó de Flooxer, la web de contenidos digitales de Atresmedia, a Netflix. El plan de rodaje cambió ligeramente para adaptarse a esta estrategia. Cada temporada, su actor principal, Brays Efe, debía reservar unos días de trabajo para interpretar al personaje protagonista, Paquita Salas, en materiales promocionales dirigidos por el equipo creativo de la plataforma. No solo carteles o fotos: también vídeos pensados para lanzar a lo largo del año en la cuenta de Twitter creada exclusivamente para la serie, que supera los 161.000 seguidores.

Más información: http://bit.ly/2t8gbUg

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