No celebro el día de San Valentin. De hecho, la fecha me resilta bastante indiferente. Y es que en los tiempos que corren, pareciera no tener mayor sentido que la ser un híbrido un poco patético entre estereotipos, las tarjetas adulcoradas y los osos de peluche.
Sin embargo, el amor persevera, el amor sobrevive incluso al cinismo y por ese motivo, quiero homenajear a todos los que celebran la fecha como algo más profundo y le otorgan significado. Deseo dedicar esta entrada a los cursis de corazón, a los románticos empedernidos, a los idealistas y simplemente, a los que sienten que la fecha representa algo verdadero para ellos. Para todos, incluyo aqui algunas cartas de amor históricas. Porque el amor es la fuerza más primitiva y magnifica, incluso para los poderosos, los trascendentes, los le dan rostro a la historia. Al final, quizá, todos somos humildes en el amor.
Carta de Beethoven a su “amada inmortal”
Incluso cuando estoy en cama mis pensamientos van a hacia ti, mi eternamente querida, ahora y entonces alegremente, después otra vez tristemente, esperando para saber si el Destino oirá nuestra plegaria, para hacer frente a vida que debo vivir en conjunto contigo o nunca verte. Sí, estoy resuelto a ser un extranjero vagabundo hasta que pueda volar a tus brazos y decir que he encontrado mi hogar verdadero con usted y envuelto en tus brazos puedo dejar que mi alma flote hasta el reino de almas bendecidos. Ay!, desafortunadamente debe ser así. Debes estar tranquila, tanto más pues sabes que te soy fiel; ninguna otra mujer podrá nunca poseer mi corazón, nunca, nunca. Oh Dios, por qué debe uno ser separado de aquella que le es tan querida.
Para más, mi vida en Viena es actualmente desgraciada.Tu amor me ha hecho el más feliz y el más infeliz de los mortales. A mi edad necesito estabilidad y regularidad en mi vida, puede esto coexistir con nuestra relación? Ángel, acabo de oír que va el correo cada día, y por lo tanto debo cerrar ésta, de modo que puedas recibirla la inmediatamente. Mantente tranquila; solamente al considerar tranquilamente nuestras vidas podremos alcanzar nuestro propósito de vivir juntos. Mantente tranquila, amame, hoy, ayer. Qué nostalgia llena de lágrimas por tí, por tí, por tí, mi vida, mi todo. Todos los buenos deseos a tí. Oh, continúa amándome, nunca juzgues mal el corazón fiel de tu amado.
Siempre tuyo
Siempre mía
Siempre de ambos
L.

