Mientras Estados Unidos sigue preguntándose cómo los rusos llevaron a cabo un ciberataque durante sus elecciones, Google quiere evitar que esto suceda fuera de sus fronteras. Jigsaw —filial de Alphabet que desarrolla herramientas de seguridad para grupos civiles— es, literalmente, un escuadrón de casi un centenar de hackers contratados por Google para crear herramientas que impidan que se hagan trampas, desde el punto de vista tecnológico, en los procesos electorales. Lo hacen sin cobrar, como parte de su misión para tener la información a salvo.
Google nació con un cometido, poner orden en la información de Internet. Una premisa clara con diferentes lecturas. La empresa es el adalid de neutralidad de la Red para que un contenido no prime sobre otro, pero también ha decidido tomar cartas ante aquellos que quieren usarla para alterar la política. Las recientes elecciones holandesas fueron su primera experiencia, su primer contacto con el mundo real: Jigsaw, junto con Google, defendió una página que proporcionaba información a los votantes y que había sido atacada durante las elecciones, informa Reuters.
Google no quiere exagerar, pero sí aporta algunos datos. Kieskompas, un comparador de propuestas electorales, y Nos, un medio local, fueron víctimas de DDoS (un ataque de denegación del servicio). Ahora han optado por añadir la capa de seguridad de Google. Los de Mountain View no cobran por ello: “Para nosotros es importante dar protección gratis a estas organizaciones, porque son los que dan información a los votantes para que tomen decisiones con conocimiento”.
Más información en: internacional.elpais.com

