Los libros de Kundera tratan sobre las personas, sus pensamientos, sentimientos e intenciones. Pero su especialidad son las novelas que se detienen en las relaciones. La más famosa, “La insoportable levedad del ser”, cuenta la historia de una relación triangular en el contexto de la Primavera de Praga. La obra hizo famoso de repente a Kundera en el mundo entero, en 1984.
Kundera ha vivido en Francia durante décadas como un checo que, según su pasaporte, ya no es checo. En 1978, Checoslovaquia le retiró la ciudadanía, convirtiéndolo así en uno de los escritores más famosos del país en el exilio.
Kundera responde a las entrevistas -si es que lo hace- sólo por escrito. El autor vive aislado. Al parecer, nunca se ha quejado de su destino: “El sueño del retorno no existe”, dijo una vez en una entrevista con el diario alemán Die Zeit. “Me llevé a mi Praga conmigo: el olor, el sabor, el idioma, el paisaje, la cultura”.
Los checos tuvieron que esperar para su regreso literario: no fue hasta la década de 1990 que las últimas novelas de Kundera aparecieron en checo. Su obra más conocida, “La insoportable levedad del ser”, fue publicada recién en 2006.
Locaciones socialistas
No solo la cultura checa dio forma a Kundera, sino que, más que eso, encontró su camino como escritor en el socialismo. Como graduado de la escuela secundaria, se unió con entusiasmo al Partido Comunista en 1948. Dos años más tarde fue expulsado por su “pensamiento hostil e inclinaciones individualistas”. Esto tuvo consecuencias: Kundera tuvo que interrumpir sus estudios, que acababa de comenzar; primero música y literatura; luego, dirección y guión, en la Academia de Cine.
Hizo su debut como escritor en 1953, con el libro de poesía “El hombre, amplio jardín”. Más tarde, se unió nuevamente al Partido Comunista y nuevamente fue excluido; una relación difícil.
Las “tendencias individualistas” de las que el partido lo acusó cuando fue expulsado por primera vez se convirtieron en un punto de fricción a partir de los años sesenta: Kundera escribió historias humorísticas que aparecieron en 1970 en “El libro de los amores ridículos”.
Las historias más trágicas están en la tensión típica de Kundera entre el amor y la política, el humor y la seriedad, la ligereza y la melancolía. Con la violenta represión de la “Primavera de Praga” en 1968, el autor se convirtió en una “persona non grata”.
Como defensor del comunismo reformista, fue expulsado de la Asociación de Escritores en 1969 y de nuevo del partido en 1970, sus actividades docentes en la Academia de Cine fueron suspendidas; sus obras, retiradas del repertorio; sus publicaciones, prohibidas y retiradas de la industria del libro.
El exilio francés
Pero Kundera siguió escribiendo, a pesar de la censura. Contó su pasado comunista en “La vida está en otra parte” (1973) y en “La despedida” (1976). El autor sabía que no iba a ser publicado en Checoslovaquia. Ambas obras aparecieron en cambio en Francia, país que le ofreció refugio en 1975, gracias a una misión docente en Rennes y, más tarde, en París.
Como ya había sido expulsado del país, la dirección socialista checoslovaca sólo pudo retirarle la ciudadanía cuando apareció “El libro de la risa y el olvido”, en 1978.
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