Donald Trump, cuya campaña para ser el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos se ha caracterizado por la controversia, declaró que de llegar a la Casa Blanca modificará las leyes para poder controlar lo que escriben los medios.
En una reunión en Fort Worth, Texas, el millonario aseguró que si se convierte en presidente de EU modificará la primera enmienda y la libertad de prensa, para que se pueda demandar a los diarios que publiquen historias negativas sobre alguien. "Cuando el New York Times o el Washington Post, escribe una pieza de golpe, podemos demandarlos ."
De acuerdo con la ley actual, establecida en 1964, cualquier figura pública puede demandar por difamación, sin embargo, debe probar que la acusación es falsa.
Además de que la primera enmienda señala que el congreso no puede crear una ley que coarte la libertad de expresión o de prensa, por lo que la propuesta de Trump estaría violando este código y la labor que miles de periodistas ejercen diariamente.
El empresario no detalló cómo es que reformará las leyes, lo que sí es claro es que su intención recae en controlar lo que publica la prensa para así no tener que enfrentar críticas desfavorables durante su posible mandato.
Es así que las reacciones no se hicieron esperar y Ewen Margaux, representante de la oficina de Reporteros Sin Fronteras (RSF) en EU, dijo que las demandas tendrían un efecto negativo en la capacidad de los periodistas para hacer su trabajo.
"Imagínese si en Estados Unidos, el país de la Primera Enmienda, los periódicos estaban constantemente llevados a los tribunales para la publicación de artículos que cuestionan o critican las acciones de los personajes públicos como funcionarios del gobierno ".
De esta forma el magnate exhibe que bajo su poder no existiría lugar para la libertad de expresión, pues la información real deja de ser importante para dar paso únicamente a aquello que él considera relevante.
Cabe mencionar que durante su campaña, Trump ha restringido el acceso de la prensa a algunos de sus eventos, además de que ha insultado y acosado periodistas como la reportera de Fox, Megyn Kelly.
En el ranking sobre la Clasificación Mundial de Libertad de Prensa de RSF, Estados Unidos se encuentra en el puesto 49 de 180, por los continuos hostigamientos que sufren los periodistas, además de que el país aún no cuenta con una ley que proteja el derecho a no divulgar información confidencial sobre la identidad de fuentes.
(Con información de The Guardian)
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