La OTAN y la Unión Europea (UE) informaron el pasado lunes que aceptaron coordinar sus funciones con la finalidad de tener un mayor control sobre los migrantes que están ingresando a la región.
Jens Stoltenberg, secretario general de la organización, se reunió con Dimitris Avramopoulos, comisario europeo de Inmigración, para determinar cómo será la participación de la Alianza del Pacífico en la actual crisis de refugiados.
El representante de la OTAN advirtió que este pacto es de suma importancia porque contribuirá a que se reduzca de manera significativa el número de personas que ingresa a la Unión Europea.
A diferencia de las misiones desplegadas por Frontex, quien sólo puede ayudar a los migrantes en territorio europeo, la Alianza podrá navegar en aguas internacionales para descubrir información sobre las mafias que trafican con estas personas.
Federica Mogherini, alta representante para la Política Exterior Europea, aseguró que la responsabilidad de desmantelar a esas mafias no sólo es de Europa, pues el problema es de índole mundial.
La intervención de la OTAN fue solicitada la semana pasada por Alemania y Turquía, quienes argumentaron que este es otro intento por atender la crisis que rompió con la estabilidad del bloque y prevenir que más migrantes salgan de Turquía.
A pesar de que las tropas de la organización no tienen la misión de abordar barcos, la consigna acordada señala que en caso de presenciar un naufragio deben devolver la embarcación a Turquía.
Cabe resaltar que ambas partes se volverán a reunir la próxima semana para concretar la forma en que se divulgará la información sobre los migrantes, pues estos deben llegar rápidamente a Frontex y las autoridades turcas y griegas para saber como actuar.
(Con información de El País)
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