La Fiscalía General de la República (FGR) abrió una carpeta de investigación por el delito de robo, relacionado con la irrupción al domicilio de la periodista Lydia Cacho, ocurrido el pasado domingo en Puerto Morelos, Quintana Roo. La indagatoria se inició desde el día de los hechos, precisó.
En un comunicado, explicó que aun cuando el robo es un delito del fuero común, que corresponde a la Fiscalía estatal, la dependencia federal resolvió iniciar las diligencias correspondientes en respuesta a la denuncia de la víctima, en el sentido de que lo ocurrido esté vinculado a su actividad profesional, por tal motivo se desplazaron al lugar de los hechos peritos en materia de criminalística de campo, dactiloscopia, fotografía, telecomunicaciones e informática.
La FGR señaló que en caso de que establezca como móvil del robo el trabajo periodístico de la víctima, se procederá conforme a lo establecido en el Código Nacional de Procedimientos Penales, esto independientemente de los resultados que arrojen las indagatorias de las autoridades locales, con quienes se mantendrá la comunicación.
“Se informará puntualmente sobre lo que aporten las autoridades locales mientras se fortalecen las hipótesis de ataque a una periodista y a la libertad de expresión”, señala el boletín.
De acuerdo con Lydia Cacho, los materiales que sustrajeron de su domicilio contenían toda la información relacionada con el caso de Jean Succar Kuri, quien encabezaba la red de pederastia que denunció en su libro “Los Demonios del Edén” y en la cual están involucrados el exgobernador de Puebla, Mario Marín y el empresario Kamel Nacif.
En entrevista con Joaquín López-Dóriga para Radio Fórmula, precisó que aun cuando ella conserva una copia de seguridad de los archivos robados, es evidente que el robo tuvo la intención de intimidarla puesto que no se robaron ningún otro artículo de su casa. Reconoció que pese a que en esta ocasión ella no sufrió una agresión a su persona, se encuentra en una situación de vulnerabilidad mientras Marín y Nacif estén prófugos, razón por la cual le pusieron escoltas. Sin embargo, señaló que esto no la va a detener en su actividad periodística y de defensa de los derechos humanos.
“Yo sigo con mis investigaciones y las voy a publicar, por supuesto, no las voy a dejar de publicar. Voy a seguir insistiendo en que se detengan a estos sujetos y una vez detenidos, por supuesto, voy a testificar en contra de ellos, como debe ser… Quieren que me calle y por supuesto no lo haré. Lo haré en un espacio seguro, pero voy a seguir haciendo mi trabajo”, concluyó.
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