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Al comparecer en el Senado por la glosa del Cuarto Informe de Gobierno, Adán Augusto López Hernández, secretario de Gobernación, defendió al Ejército por la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, respaldó la militarización y dijo que Américo Villarreal será un gran gobernador.

Fue una dura comparecencia en la que fue cuestionado sobre casos graves que debe atender el gobierno de López Obrador. Así, Emilio Álvarez Icaza, del Grupo Plural, denunció que se está construyendo “un nuevo pacto de impunidad y que nos manden el mensaje de que haya intocables, y de que desde la propia Fiscalía o de la Presidencia de la República se dé la certeza de que deben bajarse órdenes de aprehensión. Por lo menos que se cite y se investigue, pero el mensaje que se manda es de un nuevo pacto de impunidad”.

Sobre el mismo tema la panista Kenia López Rabadán cuestionó al funcionario si elementos del Ejército estuvieron implicados en la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa en septiembre de 2014.

La respuesta acerca del tema que dio López Hernández es que sólo algunos militares, y no el Ejército, intervinieron en aquellos hechos: “No se va a encubrir a nadie, tan no se va a encubrir a nadie… Ahí tampoco comparto la expresión de que el responsable es el Ejército: no. ¿A poco si un senador, saliendo de aquí, atropella a un ciudadano y lo mata, el responsable va a ser el Senado de la República? No, pues, el responsable va a ser el senador que haya cometido esa imprudencia al conducir. Pues desde luego que hay en este momento cuatro elementos del Ejército mexicano, pero no quiere decir (y allí está el informe, que es público), que haya sido una acción concertada del Ejército mexicano”.

Señaló presuntos cambios en el cuerpo castrense: “Para bien de este país y para bien de los mexicanos, pues ha evolucionado esa institución que es el Ejército mexicano. Como nunca, hay respeto a los derechos humanos, se trabaja de otra manera. No veamos fantasmas; de esos, a los mejor los podemos encontrar en los países de América del Sur o de otras latitudes, pero en este país, con todo por lo que hemos pasado, se ve muy lejana la obscura noche del 68 o del 70 (sic)”.

Mientras López Hernández decía eso, lo miraba, con rostro adusto, Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, y responsable del informe de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa.

La militarización en la que está comprometido el gobierno federal también fue un tema planteado por Álvarez Icaza, quien se dijo sorprendido por ver a “una izquierda militarista”, lo que consideró una derrota ética y política, además de que para ello no se construyen acuerdos, sino que se usen “las atribuciones para chantajear, para amenazar”.

Al respecto, López Hernández dijo que es el momento de “tomar una decisión de cómo vamos a continuar enfrentando la batalla en contra de la inseguridad”, ya que en 2024 el país estará inmerso en las elecciones e incluso en el próximo.

Y sobre la reforma para ampliar el periodo de intervención de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública, el secretario comentó que el debate no es sobre si se militariza sino en qué medida se ha avanzado en la construcción de la Guardia Nacional, “y, si nos hemos equivocado, pues rectifiquemos”.

Durante la comparecencia las senadoras López Rabadán y Lilly Téllez desplegaron una manta en la que se veía la fotografía de Américo Villarreal, gobernador electo de Tamaulipas, con un presunto narcotraficante. A ello López Hernández comentó que “Américo va a ser, aunque les duela, un gran gobernador de Tamaulipas”, y pidió a las legisladoras que, si tienen información de los nexos de Villarreal con el narcotráfico, presentaran denuncia en la Fiscalía General de la República.

También el doble papel de López Hernández como funcionario y precandidato de Morena a la Presidencia de la República fue criticado severamente. Álvarez Icaza lo acusó de ser “uno de los actores de la polarización del país” e, incluso, entre “la propia bancada de su partido. Si eso pasa con la bancada y su partido, ¿qué podremos esperar los de la oposición?”.

Al respecto, López Rabadán reclamó que se requiere “un secretario de Gobernación de tiempo completo, no necesita una corcholata más” ni que tampoco se dedique a promover “una consulta pirata”. Y le aconsejó que “si prefiere ser una corcholata más, mejor renuncie”.

Y López Hernández comentó que es “un agente proclive al diálogo” y que la Secretaría de Gobernación tendrá las puertas abiertas.

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