El senador Adán Augusto López Hernández es objeto de investigación en Estados Unidos, pues es “persona de interés”, aseguró el periodista Raymundo Riva Palacio, quien citó fuentes anónimas que le brindaron dicha información.
En su columna de este 30 de julio, Riva Palacio señala que López Hernández despertó el interés del gobierno del país vecino desde 2021, cuando fue nombrado secretario de Gobernación. En específico, se interesaron en él “los servicios de inteligencia estadounidenses y la DEA”.
Afirma que desde entonces “abrieron una investigación contra él y tuvieron los primeros indicios de su presunta relación con el crimen organizado”.
Revela, siempre según sus fuentes confidenciales, que en una visita que el ahora senador hizo a Boston en 2022, fue seguido por agentes de inteligencia que lograron clonar su teléfono al aproximarse a él lo suficiente.
“Lo que encontraron fue una red de vínculos con personas, una buena parte de ellas tabasqueñas, que estaban siendo investigadas en casos contra los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación y Los Zetas”, afirma el columnista.
Agrega que “no se sabe si hay grabaciones de él, pero sería ingenuo pensar que no las haya”.
Según el analista, mientras Adán Augusto espera que el escándalo que lo envuelve se vaya diluyendo, en Estados Unidos avanza un proceso de judicialización en su contra.
Sin embargo, asevera, con lo que Estados Unidos tiene ya es suficiente para “ser acusado de haber cometido un delito usando la infraestructura estadounidense”. Es decir, que al usar su celular en territorio norteamericano para hacer llamadas a presuntos delincuentes, mediante la red de comunicación de ese país, habría cometido un delito.
“Si no hay una acusación formal aún del Departamento de Justicia es porque la investigación sobre el senador continúa”.
Apunta que la investigación por sí misma no significa que sea culpable de algo, pero sí que es persona de interés, aunque a su casa “nada ayuda la revelación de los nexos criminales de su exsecretario de Seguridad, Hernán Bermúdez Requena”.
Finalmente, dice que “la información sobre la investigación contra Adán Augusto, desde hace unos cuatro años, revela que sí hay un seguimiento desde hace tiempo contra el primer círculo del expresidente, que se peleó a finales de 2020 con los servicios de información estadounidenses sin cuidar su retaguardia”.
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