El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, advirtió que no se quedará callado en aquellos en que jueces protejan a “delincuentes de cuello blanco” o estén involucrados en actos de corrupción, pues eso equivaldría a ser partícipe de esas prácticas; afirmó que su gobierno no solapará a nadie.
En su conferencia de prensa matutina, el mandatario aseguró que ya se terminaron los tiempos en lo que abogados famosos, no tan buenos pero con fuerte influencia en el poder judicial, lograban que se les devolvieran impuestos a los grandes contribuyentes y sentenció que aquel impartidor de justicia que sea sorprendido en algún caso de corrupción, será cuando menos denunciado.
“Una cosa es el respeto a otro poder y otra, que sabiendo que hubo una transa, me quede yo callado, porque no voy a ser cómplice. El pueblo se cansa de tanta pinche transa. Para que quede claro”, sentenció.
López Obrador reconoció que por medio del Consejero Jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra y la presidenta del SAT, Margarita Ríos, su gobierno habló con los ministros de la SCJN “de manera respetuosa” para evitar que se les devolvieran 35 mil millones de pesos por concepto de ISR a exaccionistas de la Cervecería Modelo, sin embargo, negó que fuera una orden.
Justificó esta acción con el argumento de que no se trataba de un caso aislado, sino que de haber prosperado, hubiera sentado un precedente para que en cascada se hubieran dado otros más, porque era una práctica del antiguo régimen el tráfico de influencias.
“¿Cómo es posible que los que tienen más ingresos no paguen o que se les devuelvan? Yo recuerdo casos en donde devolvían impuestos sin llegar siquiera a una resolución. Conozco asuntos de abogados muy famosos, muy influyentes de otros tiempos, que no están contentos con nosotros, que negociaban y obtenían para sus clientes devoluciones de impuestos, de 10 o 12 mil millones de pesos. Y se descontaba de las participaciones federales a los estados el dinero que se les daba a los influyentes, a los “machuchones” con sus abogados traficantes de influencias que tenían a su servicio a funcionarios de la Procuraduría”, expuso.
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