Aunque lo han negado de manera reiterada, los miles de millones de pesos depositados en las Afores son un claro objetivo financiero para la 4T, toda vez que en este gobierno se enfrentan a un endeudamiento histórico, falta de recursos y compromisos ineludibles.
Se recordará que durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se drenaron todos los fondos de ahorro y fideicomisos de las diversas dependencias, con excepción de las Fuerzas Armadas.
AMLO llevó a la administración pública a un nivel de deuda no visto en 30 años, endeudamiento que se hizo aún mayor en el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Pero no es solamente la enorme necesidad de dinero y la disponibilidad de billones de pesos en recursos de las Afores lo que plantea un escenario en el que la 4T se apropie del dinero de los ahorradores.
Hay un antecedente en la reforma aprobada en abril de 2024 que creó el Fondo de Pensiones para el Bienestar.
Este fondo es un fideicomiso público administrado por el Banco de México como fiduciario, con un Comité Técnico dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y su objetivo declarado es complementar pensiones bajas para que lleguen al 100% del último salario (hasta un tope actualizado anualmente, de 17,364 pesos en 2025).
En la reforma se establece que las empresas administradoras (Afores) deben transferir automáticamente al FPB los recursos de cuentas inactivas de trabajadores mayores de 70 años, sin relación laboral activa y sin reclamación previa. Es decir, todo trabajador mayor de dicha edad que no esté empleado. El paso del dinero al FPB es automático.
Estos recursos incluyen las subcuentas de retiro, cesantía en edad avanzada, vejez y vivienda (Infonavit). Todo ello, sin que medie una orden judicial.
Esto crea un gravísimo precedente, pues se trata de un mecanismo para que el gobierno acceda a fondos privados sin consentimiento previo, aunque el gobierno alega que siempre se pueden hacer reclamaciones para recuperar los fondos.
No obstante, el mecanismo para dichas reclamaciones no está definido. Y lo peor: una enorme cantidad de dinero ya fue transferida al FPB y se espera recolectar hasta 40 mil millones de pesos.

