En su visita a Washington, el presidente Andrés Manuel López Obrador presumió a Joe Biden, mandatario de Estados Unidos, que ciudadanos estadounidenses cruzan a México a cargar combustible; sin embargo, esto lo están pagando los mexicanos.
El presidente López Obrador presumió a Joe Biden, mandatario de Estados Unidos, que prácticamente México subsidia la gasolina de estadounidenses que cruzan la frontera para cargar combustible en nuestro país.
Así, mientras Biden alardeó que Estados Unidos es la economía de más rápido crecimiento a nivel mundial, además de que bajo su gobierno han sido creados 8.5 millones de empleos, además de que ha habido aumento de salarios.
El motivo de orgullo de López Obrador, y que expuso a Biden, es que la gasolina tiene un precio más bajo en México que en Estados Unidos, por lo que ciudadanos estadounidenses cruzan la frontera para adquirirla. Así, si el galón de gasolina cuesta en Estados Unidos, en promedio, 4.66 dólares, en México su precio es de 3.12, en gran medida gracias al subsidio del gobierno. Hacia mediados de junio, se calculaba que el precio de la gasolina en México debería rondar los 34 pesos, pero estaba a 22 gracias a los estímulos fiscales del gobierno.
El tabasqueño dijo al presidente demócrata que quienes viven en Estados Unidos han estado cruzando la frontera “para obtener su gasolina en el lado mexicano a precios más bajos”. Pero cuando menos desde mediados de mayo se jactaba de que los norteamericanos venían a llenar sus tanques de combustible a México a menor precio que en su país.
Así, López Obrador fue a presumir que el pueblo mexicano, con todo e inflación y precario aumento del PIB, subsidia la gasolina a ciudadanos del país con mayor crecimiento económico del mundo.
Además, magnánimo, el presidente mexicano planteó su disposición para abastecer de combustibles a estado fronterizos como Texas, Nuevo México, California y Arizona.
Antes Biden había dado la bienvenida a López Obrador y señaló que sostienen “una relación sólida y productiva”, que ve a México como un “socio igualitario”. Añadió que la relación es vital para el logro de sus objetivos en materias como el combate a la Covid-19, el crecimiento económico y la migración.
Sobre este último tema, Biden recordó que, como Estados Unidos, México también se ha convertido “en un destino principal para los migrantes”, por lo que anunció su compromiso para aumentar las visas de trabajadores temporales.
También señaló otro asunto que le interesa mucho a su país: la violencia y el narcotráfico, una industria de “mil millones de dólares que se aprovecha de los más vulnerables, incluidas las 53 almas que murieron en un camión con remolque en San Antonio el mes pasado”.
Por su parte, en un largo discurso que consumió casi la mitad de la reunión, López Obrador dijo que los dos países siguen siendo cercanos “a pesar de nuestras diferencias y también a pesar de nuestros agravios, que no son fáciles de olvidar ni con el tiempo ni con los buenos deseos”.